Estudiar en Estados Unidos con estancia en familia anfitriona

Estudiar en Estados Unidos: cómo integrarte con tu familia anfitriona

La convivencia con la familia no siempre es fácil; mucho menos con una que nos tiene temporalmente en acogida. Antes de irnos a estudiar a Estados Unidos, vamos a ajustar las expectativas a la realidad.

Para que puedas integrarte paulatinamente con tu familia anfitriona, vamos a tener en cuenta una serie de factores para que la relación con ellos sea, como mínimo, cordial.

Agradecimiento

Teniendo en cuenta que una familia que no te conoce de nada se ha ofrecido voluntariamente a cuidarte y acogerte en su hogar, lo mínimo que puedes hacer es mostrarles lo agradecido que estás.

Aparte de darles las gracias, hay otras formas de mostrar tu agradecimiento. Como por ejemplo, compartiendo con ellos experiencias, tu cultura, pasando tiempo con ellos en el salón y no solo en tu habitación, participando en las mismas actividades que ellos, colaborando en las tareas de casa, regalándoles un pequeño detalle, etc.

Vida familiar 

Para saber exactamente en qué puedes participar con ellos o cómo colaborar en casa, lo ideal es que lo hables abiertamente con tu familia de acogida.

Observa el comportamiento de los miembros de la familia y haz como ellos. Pregunta además si quieren que hagas algo más que no te han dicho específicamente.

Por ejemplo: puede que no te digan que quietes la mesa, pero seguro que esperan que recojas cuando termines de desayunar o cenar. Un paso más sería preguntarles si quieren que pongas el lavavajillas.

Pequeños detalles como preguntar si quieren que les ayudes con las bolsas de la compra muestran que quieres ser parte de la familia y que les respetas.

Aquí citamos algunos otros ejemplos de qué hacer ante ciertas situaciones de la vida cotidiana con tu familia anfitriona:

Si quieren que comas algo que en tu casa nunca te comerías, haz el esfuerzo de probarlo.

Puede que tu familia de acogida no esté disponible para llevarte siempre a todas partes. Pregunta si pueden llevarte o si prefieren que vayas en el autobús del colegio o con algún compañero.

Antes de quedar con tus amigos, pregúntales si puedes salir o si ya tenían planes para que fueras con ellos.

Si tu madre o padre de acogida te agobian, intenta ser diplomático y entender su punto de vista. Ten en cuenta que son responsables de ti en un país extranjero.

Si tienes hermanos de acogida en casa, pueden surgir roces y discusiones, como surgirían con tu familia natural. Ten mucha paciencia y sé tolerante con ellos.

Al principio les costará entender tu acento en inglés; pero al igual que tu con ellos, se acostumbrarán pasadas unas semanas.

Si a tu familia de acogida no le gusta que bebas refrescos o te limitan la cantidad de zumo que puedes tomar, ten en cuenta que también tienen que cuidar de tu salud.

Si tu familia de acogida te pide que hagas alguna tarea de la casa que nunca habías hecho antes, como cortar el césped o sacar la basura, explícaselo con calma y pídeles que te enseñen cómo hacerlo.

Si tu familia de acogida quiere que llegues a casa más temprano que en España, recuerda que tienen que velar por tu seguridad y además, ellos tienen más experiencia en la zona y sus costumbres.

Si tu familia de acogida quiere que vayas con ellos a la iglesia al menos dos veces por semana, vívelo como una experiencia cultural y aprovecha para socializar y hacer actividades con gente de tu edad. En ningún caso pueden intentar convertirte a su religión.

La familia anfitriona te abre las puertas de su casa con toda la buena fe. Hay que respetar su casa, sus normas y sus costumbres, y estar muy agradecidos. Sin críticas ni juicios de valor. Recuerda, tú eres el que debe adaptarse y no al revés.

 

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